El sol brilla, todos sonríen, la briza es amena, el mar turquesa, las casitas de colores. Ahí estoy en mi isla favorita. Frente a mis ojos: la segunda barrera de coral más grande del mundo. Estoy en Caye Caulker.
Es difícil de expresar con palabras lo bien que se siente cada vez que estoy en el cayo, es un conjunto de sentidos, la briza en la piel, el brillo del mar en las retinas, el sabor a caribe, el reggae de fondo, el aroma a coco.
La primera vez que llegué fue de casualidad, nunca había estado en mis planes ir a Belice por el mito de que Belice es caro. En esa época estaba viajando por Guatemala con un grupo de amigos y un día al atardecer después de haber visto el amanecer en Tikal todos decidimos llegar a México a través de Belice.
Caye Caulker es todo lo que uno se imagina cuando escucha a UB40 o Bob Marley, es ese paraíso que vive en nuestro imaginario hecho realidad con rastamen, piña colada, palmeras, hamacas, sol y aguas calmas. Instantáneamente que uno divisa la isla desde el mar, los labios se inclinan hacia los lados sin poder impedirlo trayendo a nuestro rostro la más grande de las sonrisas.

Ese día llegué temprano, siempre llego tarde a todos lados pero a Caye Caulker llegué temprano. Alrededor de las 09:00 a.m. salí de San Pedro en un water taxi que demoró media hora en llegar al cayo. Es agosto y parece que estamos en temporada alta, no hay hospedaje, solo me queda una sola opción que es un hostel llamado “Pause” que no sólo es un hostel, sino que también es un refugio de gatos, no me gustan mucho los gatos, pero no tengo donde dormir así que no me queda opción. Mientras caminaba por las calles de tierra yendo al hostel que queda en el poniente de la isla no me dejaba de admirar en cuanto había crecido, hace exactamente un año atrás estuve aquí, justo después que el huracán “Earl” había pasado por la isla, en mi camino al hostel divisé por lo menos 6 o 7 restaurantes nuevos, 4 hospedajes nuevos y hasta una construcción de concreto frente al mar. Incluso hay un nuevo hospedaje, bar, beach club todo en uno en la otra isla que estaba deshabitada hasta el año pasado.

Llegada al santuario de los gatos me recibe Justin, a simple vista parece mexicano, pero me dice que no habla nada de español. La etnicidad del cayo es afrodecendente, maya y algunos americanos recién mudados. Caye Caulker está habitada hace más de 100 años, gran parte de la población de la isla es consecuencia de la guerra de castas en Yucatán México en 1847 que desplazó a mestizos mayas que huían de la guerra y se establecieron en Caye Caulker y Ambergris Caye.
Justin me explica las normas del hostel, me cuenta que hay 70 gatos y me habré una belikin -la cerveza beliceña- de bienvenida. El hostel tiene un muelle propio y una vista increíblemente privilegiada, puedo vivir con 70 gatos maullando todo el tiempo mientras tenga ésta vista:

En Caye Caulker el Este está a 4 cuadras del Oeste, el amanecer se puede tocar con las manos y el crepúsculo desaparece lentamente en atardeceres como éste:

Caye Caulker es una isla coralina que está plantada sobre una de las cuevas submarinas más grandes del mundo llamada “cueva gigante” tiene tan sólo 2 km de ancho y 8 km de largo y esta partida en dos por un “split”, tiene 1300 habitantes, la dividen 2 calles principales, no hay autos, solo algunos carros de golf y se la puede recorrer caminando en unas horas. El Blue Hole está a 2 horas en lancha y
la principal economía de la isla es el turismo y la pesca, se puede comer langostas enormes con arroz con coco y ensalada por sólo $15 USD, aquí un ejemplo del excelente restaurante de Juan:

COMO LLEGAR:
A través de dos empresas Ocean Ferry y Belize Express
Desde San Pedro en Ambergris Caye: La lancha demora media hora y cuesta $12 USD.
Desde Belice City: La lancha demora 45 minutos y cuesta $12 USD.
Desde Chetumal, México: La lancha demora aproximadamente 2 horas y cuesta $55 USD.
Si quieren saber más sobre como llegar a Belice, los invito a leer mi post: Frontera México-Belice
QUE HACER:
Bucear, bucear, bucear…snorkeling ir a la “full moon party” en Koko King, hacer nada, sí nada. Sólo mirar amaneceres, atardeceres y comer langosta.
CUANDO IR:
En cualquier época menos en la época de huracanes julio-noviembre, porque el cayo es muy vulnerable a los huracanes y para que no los evacuen (como me paso a mi) eviten esta época.
PRESUPUESTO:
Mínimo $35 USD diarios, esto incluye un hostel de $15 USD por noche y $20 USD en comida y algún trago o cerveza. Buceo al Blue Hole a partir de $270 USD.

¡Viajero hippie no te pierdas Caye Caulker!

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